19 julio 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 19 de Julio de 2008

Como todos los días Sábados, publicamos a continuación nuestro "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", página que el CEPH a editado con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 19 de Julio del 2008 del diario El Llanquihue.


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Fotos e Informaciones Complementarias

BARRIO CAYENEL


Por César Sánchez V.

Cuando Vicente Pérez Rosales llegó hasta la costa del seno de Reloncaví, en Septiembre de 1851, con el objeto de fundar una ciudad que sirviera de apoyo a la colonización de la laguna de Llanquihue, escogió para tal propósito el área denominada Astillero de Melipulli, esto es entre la antigua estación de ferrocarriles y calle Chillán. Al oeste se ubicaba el caserío Cayenel formado por una amplia playa en donde desembocaba un estero cuyo cauce natural corría por calle Lota, en cuya ribera había vivido el cacique del mismo nombre quien dirigió el último ataque a Osorno, en noviembre de 1603, dejando sólo los cimientos de este poblado español.

El perímetro que comprendía el plano primitivo de Melipulli pronto se hizo estrecho con la llegada regular de inmigrantes alemanes y población chilota, obligando a extender el radio urbano hacia el poniente. En 1857 se abrió una nueva calle entre Chillán y el estero, recibiendo el nombre de Cayenel en honor al ilustre guerrero indígena.

Así como los alrededores de la plaza de armas acogió a las familias más acaudaladas, el barrio Cayenel desde sus inicios presentó un carácter popular. Allí se instalaron las actividades manuales como herreros, mueblistas y carpinteros; en 1870 existían una fábrica de chocolate, otra de jabón, una curtiembre, dos destilerías y una molienda de huesos cuyo producto se utilizaba de abono en la agricultura. Aparte de esto, numerosas modistas ofrecían sus servicios, al tiempo que la playa servía de varadero a lanchas veleras que llegaban con producción agrícola y ganadera de las islas del seno del Reloncaví y desde Chiloé.

Finalizando la década de 1880 y junto con la inauguración del muelle de Pasajeros y Embarque frente a la plaza, se construyó un tajamar de madera con un metro y medio de altura. Dicho estacado evitaba las continuas inundaciones de calle Antonio Varas en las mareas altas y temporales.

A comienzos del presente siglo todas las organizaciones proletarias tenían su sede en esta arteria; una febril actividad organizativa desarrollaba la FOCH (Federación Obrera de Chile) en calle Ancud, igualmente funcionaban un Centro Musical, una Escuela Nocturna y Biblioteca Popular, y en el sitio donde estuvo la 5ta. Compañía de Bomberos (calle Chillán) existía una imprenta para la publicación de los periódicos El Pueblo Obrero y La Defensa.

En 1907 al iniciarse la construcción del ferrocarril un importante contingente de trabajadores se trasladó hasta nuestra ciudad; el barrio Cayenel se convirtió en el lugar predilecto de pensiones y residenciales. El centro de reunión favorito estuvo en el “Mercadito” ubicado en Andrés Bello con Varas. En dicha cuadra numerosas cocinerías ofrecían abundantes platos criollos alrededor de una nutrida cantidad de bares. El local “La Playa” especializado en choros zapatos y mariscales, competía con “El Cucharón”, sin rival en materia de cazuelas.

El 5 de Enero de 1909 un voraz incendio consumió gran parte del popular barrio quemándose más de setenta casas. Para sofocar el siniestro fue necesario demoler varios inmuebles y solicitar la presencia de bomberos de Puerto Varas.

Para el esparcimiento familiar se podía asistir al biógrafo “Parisina”, inaugurado en 1910; los días festivos la función comenzaba a las 15 horas y al atardecer se exhibían películas “sólo para varones”.

En 1915 se instaló en cada esquina un poste con ampolleta eléctrica, y cinco años más tarde se tendieron líneas férreas en la calle Cayenel y avenida Portales para la circulación de tranvías, los cuales eran llamados "Carros de Sangre", ya que estos carritos eran tirados por caballos. Las pesebreras de la empresa se encontraban en el sitio del actual Gimnasio Municipal.

Al terminar la década de 1930 una Ordenanza Municipal determinó que en el futuro, el barrio Cayenel pasaría a llamarse Prolongación Antonio Varas, sin embargo las personas de avanzada edad continúan llamándolo con su nombre primitivo.

Barrio Cayenel en 1890. Se aprecia claramente el estero que desemboca en el mar, cuyo cauce natural corría por la actual calle Lota. Se observan algunos sitios aún vacíos, que no tienen construcciones. Nótese el volcán Calbuco, que aún mantiene una forma cónica. En la erupción de 1893 perdió parte de su cono, adoptando la forma que tiene actualmente (Foto Archivo Alejandro Torres).


Total destrucción quedó después del gran incendio del 5 de Enero de 1909 que sufrió el barrio Cayenel, donde el fuego redujo a cenizas un total de 70 casas. La calle en primer plano es J.J Mira (Foto Archivo Alejandro Torres).

El "nuevo" barrio Cayenel en 1915, con sus nuevas edificaciones. Se puede apreciar que en el sector donde desembocaba el estero, se ha construido el primer Matadero Municipal de la ciudad (Postal Archivo Alejandro Torres).

Barrio Cayenel en 1936. Al costado izquierdo se alcanza a apreciar la Iglesia de la María Auxiliadora, construida a mediados de la década de 1910 (Foto Archivo Alejandro Torres).

La “Fotografía Imperio” de Enrique Mora (1911 – 1930)

Por Juan Carlos Velásquez T.

Abro un viejo álbum familiar. El instante congelado de las fotografías produce un efecto incomparable al del moderno DVD, pues su fijeza permite posar la mirada y saborear algo por esencia fugaz. Es posible imaginar, si se quiere, el movimiento anterior y posterior a ese instante fijo. Sin pensarlo, la fotografía nos introduce en una dimensión en que el tiempo pierde su sentido unidireccional pues el pasado, presente y futuro confluyen y arrastran al observador de acá para allá. El futuro, que los fotografiados ignoraban, es ya pretérito. El instante fijado anticipa aquel otro instante posterior en que la fotografía va a ser vista no sabemos por quien ni en que circunstancias.

En 1839 el mundo fue sorprendido por la fotografía, invento del francés Jacques Daguerre. A nuestro país llegó poco después y rápidamente conquistó hasta los más remotos rincones de este largo territorio. En Puerto Montt la fotografía fue adoptada por profesionales y aficionados, por puertomontinos y extranjeros, que vivieron o pasaron por esta ciudad y la observaron a través de esta nueva mirada, dejándonos como herencia imágenes que son parte de nuestra memoria visual.

Entre los profesionales extranjeros asentados en Puerto Montt destaca sin lugar a dudas el trabajo fotográfico realizado entre los años 1911 y 1930 por el español Enrique Mora y Ferráz.

Mora, nació el 25 de enero de 1889 en la localidad aragonesa de Calvera, provincia de Huesca. Es el único hijo varón de una acomodada familia de comerciantes. Gran parte de su niñez y adolescencia transcurren en la ciudad de Barcelona. Posteriormente viaja a París, Francia en donde permanece por algún tiempo para estudiar fotografía. Las razones que lo impulsaron a abandonar su país natal y viajar a Chile a fines de 1911 son una incógnita. Al parecer, su primo José A. Ferráz, residente en la ciudad de Valdivia lo entusiasma a visitarlo para ver la posibilidad de establecerse en el sur de nuestro país y ejercer su oficio.

Su permanencia en Valdivia fue breve. La actividad fotográfica está copada por varios profesionales y las posibilidades para este joven de 22 años son escasas. En la ciudad del Calle–Calle toma contacto con el fotógrafo Segundo Lozano. Este le plantea la posibilidad de establecerse en Puerto Montt en donde reside una respetada colonia española, lo cual entusiasma a Mora.

A comienzos de 1912, la prensa puertomontina informaba sobre el quehacer fotográfico de Lozano destacando lo moderno de sus máquinas y procedimientos fotográficos y la instalación de su estudio en un inmueble de calle Quillota. Nada decía de su joven pero talentoso ayudante: Enrique Mora.

Al poco tiempo, el nombre de Enrique Mora no era menor dentro del tejido social de Puerto Montt. Era un destacado miembro de la colonia española residente en la ciudad e integrante de la Sociedad Española de Socorros Mutuos. Tras el regreso definitivo de Segundo Lozano a Santiago, instaló su propio estudio bautizándolo con el nombre de “Fotografía Imperio”, que según prensa de la época “es uno de los mejores establecimientos en su ramo; está instalado con verdadero gusto y cuenta con los más modernos materiales fotográficos. El señor Mora, es una artista muy contraído a su trabajo y de carácter muy afable. Sus retratos son estimados como verdaderos modelos de arte”.

Hacia 1915 era considerado, junto al fotógrafo inglés James Edward Smythe, como los mejores retratistas de la ciudad.

Entramos a su mundo por medio de algunas fotografías de su estudio. Las imágenes nos ilustran sobre el espacio donde trabajaba: una enorme sala con luz natural y cortinados que se corrían de acuerdo al efecto buscado. Imaginamos ver en las fotografías la pesada cámara, montada en un sólido trípode y con el paño negro de rigor que permitía un enfoque preciso. En las fotos es posible advertir la presencia de pequeños muebles y objetos que completan el equipo para las tomas, elementos comunes en las mayoría de los estudios en esa época. Pero Mora le da poca importancia a la decoración. Su interés se centra en los fotografiados.

Enfrentados a la obra de Mora recibimos el claro mensaje de su respeto por las personas que retrata. Todos son bellos, aunque no lo sean. Todas la mujeres transmiten serenidad y calma interior; los niños son tiernos y los varones nobles. No existen desbordes emocionales. Sin duda tomarse fotos en esa época era algo muy serio.

Por aquélla época constantemente efectuaba exposiciones fotográficas utilizando las vitrinas de las casas comerciales de la ciudad, especialmente las de “Mi Tienda”, exclusivo establecimiento ubicado en calle Urmeneta esquina Guillermo Gallardo, propiedad de los españoles Sanz y Carrascosa. Según la prensa de la época “el trabajo que exhibe es de lo más acabado que hemos visto en la materia. La Fotografía Imperio hace honor a Puerto Montt, por la corrección y delicadeza de los trabajos exhibidos por lo cual de buena gana felicitamos al propietario don Enrique Mora”. (1) El Llanquihue, 12 de julio de 1915.

Junto a su notable labor como retratista, Mora toma a Puerto Montt y su entorno como otro eje central de su obra. Se hizo familiar su figura agazapada bajo el paño negro, en las arterias céntricas o en los cerros que forman parte de la ciudad, a la sombra de los árboles que crecían junto a la cervecería Stange o en los techos de alguna casona, enfocando hacia Varas, Urmeneta o Benavente. Sus imágenes nos llevan a conocer al detalle las calles y barrios del Puerto Montt en los tiempos de Sanfuentes y Alesssandri Palma.

Una tarde de fines de septiembre de 1916, subió hasta la cima del cerro Miramar. Tomó varias vistas de la ciudad con el volcán Calbuco de fondo. Regresó con prontitud a su estudio. Reveló los negativos y quedó satisfecho con el resultado. Revisaba esas fotos cuando oyó tocar a incendio las campanas de la Segunda Compañía de Bomberos. Dejó las fotos y salió a la calle con su pesada máquina fotográfica. Una negra y espesa columna de humo se elevaba sobre el edificio de la Escuela Normal de Preceptoras. Raudamente cruzó la Plaza de Armas y enfiló por calle Quillota. Se detuvo a media cuadra y obturó en repetidas ocasiones dejando para la posteridad impactantes imágenes del incendio que destruía el enorme inmueble. Una de esas fotografías fue publicada en el diario “El Correo del Sur”. Mora se incorporaba en gloria y majestad al fotoperiodismo. Los medios periodísticos locales empezaban a apreciar la importancia de esas fotografías, que interesaban al público y por ende aumentaban el tiraje.

Cuando Enrique Mora aprendía su oficio en Francia, el álbum fotográfico estaba en pleno desarrollo. De hecho, avanzaría no sólo en sus aspectos técnicos y estéticos, sino en cuanto a su variedad temática: con imágenes de obras de arte, arquitectura, monumentos, personajes y ciudades. Mora hizo suya esta costumbre y durante su permanencia en Puerto Montt también fue editor de álbumes, interesándose particularmente por la ciudad en que residía.

En el verano de 1918, Mora puso a la venta un pequeño álbum impreso en Zurich, Suiza compuesto por 10 tarjetas postales que según la prensa local “exhibe interesantísimas fotografías de la ciudad de Puerto Montt en las cuales se nota la perfección que ha alcanzado la Fotografía Imperio y la selección cuidadosa que se ha hecho de los lugares más adecuados que tiene el pueblo. El álbum lleva el título de Recuerdo de Puerto Montt, por lo que felicitamos a su propietario don Enrique Mora”. (2) El Llanquihue, 1 de mayo de 1918

Hacia 1921 la Fotografía Imperio se había trasladado a un inmueble de calle Antonio Varas esquina O`Higgins, ubicado junto a la Iglesia Catedral. En sus avisos publicitarios señalaba que las horas aptas para retratar eran de las 9 a las 18 horas y en días de lluvias de 10 a 16 horas. En su estudio-taller también vendía artículos fotográficos para profesionales y aficionados que residían o visitaban la ciudad. Con el correr del tiempo, se afanó por conocer nuestra región de un extremo a otro. La edición de cientos de postales que mostraban su exuberante naturaleza se transforma en un ferviente impulsor del turismo en el sur de Chile. Era un convencido de que esa actividad podía ser una permanente fuente de entradas para la zona.

En las primeras décadas del siglo XX proliferaron en la actividad cinematográfica las llamadas “actualidades”, registros de acontecimientos que, quienes estaban detrás de las cámaras, juzgaban que podían interesar a los espectadores. Enrique Mora, se interesó por desarrollar el cine en Puerto Montt y asociándose con otro fotógrafo español establecido en la ciudad: José Campistó, crearon a comienzos de 1922 la Empresa Cinematográfica “Llanquihue Film”, que se abocó con una modesta cámara a filmar los principales acontecimientos que se produjeran en la ciudad. Respondían también a los requerimientos de don Jacobo Rosenbaum, encargado de administrar el Teatro Municipal, donde se exhibían las películas del momento. Una vez a la semana, los puertomontinos aficionados al séptimo arte tenían la ocasión de admirar el talento de Mora y Campistó y sus ojos se deleitaban observando las imágenes que les mostraban muchas de las festividades que se desarrollaban en la ciudad: la semana santa, el 18 de septiembre, el día de la raza, la fiesta de la Primavera, etc.

A mediados de 1923, la Fotografía Imperio se instaló en los altos de la casa de don Esteban Sanz, ubicada en calle Urmeneta esquina Guillermo Gallardo. La prensa puertomontina informaba sobre el cambio de local y agregaba “El dueño señala que en septiembre le llegará una máquina cinematográfica con la que podrá desarrollar películas que darán a conocer al país y al extranjero todas las imponderables bellezas de Puerto Montt y sus alrededores”. (3) El Llanquihue, en su edición del 26 de agosto de 1923.

Con la nueva cámara en sus manos Mora y Campistó reorientar su actividad en el séptimo arte al campo turístico. Para ello crean una nueva empresa cinematográfica denominada “Imperio Film” En el verano de 1924, se estrenó en el Teatro Municipal la primera película filmada por la nueva empresa. El título era “La Suiza Sudamericana”, nombre que se le daba en aquella época a la zona lacustre de la actual provincia de Llanquihue. Un periodista puertomontino invitado a una exhibición privada de la cinta escribió “Nuestra ansiedad quedó sobrecogida ante el desarrollo de la película, la que desde su principio nos atrajo con los bellos paisajes y panoramas que nos presenta lo más hermoso del sur de Chile. Nos sentimos transportados a los rincones artísticos de las montañas vírgenes y de las cumbres inaccesibles de los cerros y volcanes donde fue filmada y donde por primera vez el objetivo cinematográfico copiaba bellezas y más bellezas para mostrárnoslas con todo su tinte y valor en el lienzo y a través de la pantalla. En La Suiza Sudamericana encuentra el espectador los caprichos más variados de la naturaleza: cascadas vertiginosas que llevan su torrente puro como la nieve, hacia el lecho majestuoso e imponente de un río caudaloso y solitario donde el sol refleja sus rayos de oro y donde la luna como viajera perdida imprime también su cabellera de luz dulce y suave. La Imperio Film, conquistará laureles de triunfo porque la cinta revela esfuerzo y la firma propietaria no ha emitido desembolsos ni sacrificios para presentar al público una primicia de sus anhelos”. (4) La Alianza Liberal, 13 de enero de 1924.

Finalmente la película fue estrenada el 20 de enero en el Teatro Municipal con gran éxito de taquilla.

A comienzos de 1927, junto con desarrollar una profusa actividad cinematográfica, Mora y Campistó deciden abrir otro estudio fotográfico, en los bajos del Teatro Municipal con el nombre de “Foto Campistó”. La prensa de la época aseguraba que “Posee uno de los talleres más modernos. Las iluminaciones fotográficas que se hacen en papel y con anilinas, el señor Campistó – que tiene estudios de fotografía en Europa - las ejecuta en tela y al óleo, consiguiéndose con esto mayor duración, un colorido que no destiñe y un valor artístico innegable. El establecimiento también hace trabajos en sepia, en colores y muchas otras obras”. (5) El Llanquihue, 5 de junio de 1927

En 1930, Enrique Mora abandona Puerto Montt y se traslada a Santiago en donde tiene una interesante oferta laboral. Ha sido contratado como fotógrafo por “El Diario Ilustrado” como también por la revistas “Zig-Zag” y “Sucesos”, medios en la cuales desarrollará un relevante trabajo en el fotoperiodismo. En la capital instaló en calle Estado un estudio conocido como “Foto Mora”. En 1936 contrae matrimonio con la joven María Leontina Ladrón de Guevara.

Su traslado a Santiago no significó que se quedara quieto. Siguió viajando por el país capturando con su máquina Kodak, la diversidad humana, las bellezas naturales, los centros urbanos y localidades rurales. Sus postales se vendían en grandes cantidades y los lectores de la revista “En Viaje” y la “Guía del Veraneante” admiraban la calidad de sus fotografías. A Puerto Montt retornaba cada cierto tiempo a presentar exposiciones utilizando para ellas las vitrinas de las mejores casas comerciales.

En el verano de 1958, regresa una vez más al sur de Chile. Viene a visitar una empresa pesquera que posee en la localidad de Ayacara, provincia de Palena. Le acompañan sus socios, el yugoslavo Juan Zmirak y el español Bienvenido Feliú. Una tarde, mientras realizaba una expedición fotográfica por los enormes alerzales existentes en la zona, lo sorprende un fuerte aguacero. Mora contrae un fuerte resfrío. Con las horas su estado de salud se agrava y desarrolla una neumonía que acaba con su vida el 10 de febrero. Sus restos están sepultados en la localidad de Ayacara, en donde lo sorprendió la muerte.

Su archivo fotográfico de aproximadamente 12.000 imágenes, quedó al cuidado de su esposa y posteriormente de su hija Pilar, quien a mediados de 2006 donó esa valiosa colección al Centro Nacional del Patrimonio Fotográfico.

Enrique Mora y Ferráz

Enrique Mora y Ferráz (Fotografía enviada desde Santiago por su hija Pilar Mora).

12 julio 2008

COMUNICADO


Comunicamos que con fecha 11 de Julio de 2008, don Wladimir Soto ha presentado su renuncia al CEPH, por motivos particulares de índole laboral. Agradecemos a nuestro buen amigo las gestiones realizadas durante su permanencia en nuestra entidad, deseándole pleno éxito en todas sus actividades particulares y en las tareas que emprenda en el futuro. Gracias Wladimir.

La Directiva.-


06 julio 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 05 de Julio de 2008

Continuando con nuestra serie de publicaciones en el Diario El Llanquihue de los días Sábados, presentamos el "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" que el CEPH preparó con fotos de su Archivo para la edición del día 05 de Julio del 2008.

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Fotos e Informaciones Complementarias


Tablestacado de Fierro

Por César A. Sánchez Vera

En la década de 1930 la ciudad de Puerto Montt registró un notable progreso urbanístico como consecuencia de numerosas obras civiles de gran envergadura, que cambiaron la fisonomía provinciana del antiguo Melipulli.

Uno de los mayores adelantos en obras públicas fue el ensanchamiento y remodelación de la avenida costanera.

A fines de 1870 se había levantado un tajamar de madera con el objeto de evitar las continuas inundaciones de calle Antonio Varas, con las crecidas de mar en invierno. Este estacado, cada cierto tiempo, era derribado por la fuerza del oleaje y su reparación significaba fuertes desembolsos para el Municipio en forma periódica.

La construcción que remplazó el estacado de madera, por otro de fierro y cemento con mayor altura, fue encargado a la Firma “Dyckerhoff & Widmann”, la cual efectuó en primer lugar, un relleno de ripio entre la Estación de Ferrocarriles y calle Independencia. Gran parte del material de relleno utilizado fue extraído del cerro Miramar. Así, la calle Diego Portales se vio ensanchada en setenta metros, haciendo retroceder la línea de playa.


Tablestacado de madera, construido a fines de 1870 (Archivo Fotográfico Alejandro Torres)

El fuerte oleaje producto de los temporales de viento sur continuamente derribaban el antiguo tablestacado de madera (Archivo Fotográfico Alejandro Torres)



Costrucción de un nuevo Tablestacado de Fierro, para reemplazar el antiguo de madera (Archivo Fotográfico Alejandro Torres)



Parte del Tablestacado de Fierro y cemento costruido frente a la Plaza de Armas (Archivo Fotográfico Alejandro Torres)

Tablestacado de Fierro terminado (Archivo Fotográfico Alejandro Torres)

28 junio 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 28 de Junio de 2008

Publicamos a continuación la página "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" que el CEPH ha editado con fotos de su Archivo para la edición del Sábado 28 de Junio del 2008 del diario El Llanquihue.


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Fotos e Informaciones Complementarias

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Se aprecia en la fotografía el 6º de Preparatoria del Colegio San Francisco Javier en el año 1942. Entre los alumnos se encuentran los hermanos gemelos Eduardo y Jorge Tampe Maldonado (sentados juntos de chaqueta de cuero negra, al costado derecho del sacerdote). Eduardo Tampe ingresaría posteriormente al Seminario, convirtiéndose en Sacerdote Jesuita. El año 2007 el Padre Tampe fue nombrado Hijo Ilustre de la ciudad, por sus destacados estudios en la historia local. Otros alumnos que aparecen en la imagen son: Eugenio Fernández, Lucio Schwerter, Rafael Heck, Renato Miranda, Fernando Ebel, Roque Schmidt, Carlos París, Hernán Morales, Álvaro Barros, Rodrigo Hapette, Luis Paredes, Haroldo González, Aquiles Andrade, Luis Gutierrez, Renato Miranda, José María Maldonado, Humberto Bahamonde. Fotografía facilitada por el Padre Tampe.

21 junio 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 21 de Junio de 2008

Publicamos a continuación la página "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", que el CEPH ha editado esta semana con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 21 de Junio del 2008 en el diario El Llanquihue.

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FOTOS COMPLEMENTARIAS


Otra vista de uno de los tres hidroaviones Dornier Wal, los "Botes Voladores", que arribaran a Puerto Montt el 19 de Enero de 1929, para realizar vuelos de reconocimiento en toda la zona. Nótese la cantidad de botes que rodean al avión, observando la "novedad". El avión se encuentra en el Canal de Tenglo, frente a Angelmó. (Foto Archivo Alejandro Torres)



Muelle de Pasajeros y Embarque en 1920 (Foto Archivo Alejandro Torres)

Se aprecia la gran circulación de personas que tenía este Mueelle en 1924 (Foto Archivo Alejandro Torres)


Después de la construcción y entrega del Puerto en 1934, el Muelle se transformó en un pintoresco lugar de paseo como la muestra esta fotografía de 1959. (Foto Archivo Alejandro Torres)

En este estado quedó el Muelle para el terremoto de 1960. Hubo que demolerlo posteriormente por los graves daños sufridos. (Foto Archivo Alejandro Torres)

Panorámica donde se puede apreciar el Campanario y el cerro de los Jesuitas en 1940 (Foto Archivo Alejandro Torres)

Otra vista del Campanario y su entorno en 1946 (Foto Archivo Alejandro Torres)

14 junio 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 14 de Junio de 2008

Como todos los días Sábados, publicamos a continuación nuestro "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", página que el CEPH a editado con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 14 de Junio del 2008 del diario El Llanquihue.

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07 junio 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 07 de Junio de 2008

Como todos los Sábados, publicamos a continuación nuestro "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", página que el CEPH a editado con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 7 de Junio del 2008 del diario El Llanquihue.

Más abajo, alguna fotos complementarias a los temas tratados.


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Fotos Complementarias


Hospital Regional (ángulo superior izq.) recién inaugurado (1939), visto desde el cerro de los Jesuitas. (Fotografía Archivo Alejandro Torres)


Otra vista del Hospital Regional en la década del 50. Fotografía tomada por Ernst Karl, fotógrafo de Puerto Varas. (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

31 mayo 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 31 de Mayo de 2008

Publicamos a continuación la página del "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", que el CEPH editó esta semana con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 31 de Mayo del 2008 en el diario El Llanquihue.

Ya que este día es el último del mes de Mayo, Mes del Mar, publicamos dos fotografías relativas a este tema, y una fotografía de tipo social, la cual se muestra ampliada más abajo para apreciar de mejor manera a los alumnos integrantes del Kindergarten del Instituto Alemán de 1942.

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Fotos e Informaciones Complementarias


Kindergarten Instituto Alemán de 1942

Se puede apreciar a Willy Neumann, Víctor Hardessen, Pupe Francke, José Cordaro, Marlis Hollstein, Rosa Tuby y Sonia Pieper, al lado de la educadora Ella Dietzel.(Fotografía tomada por Arnoldo Skoruppa, fotógrafo oficial del colegio en los años 40, y facilitada por la sra. Sonia Portales Schmidt).


El Cabotaje Regional
Fuente: http://www.ligamar.cl/

La actividad naviera mercantil nace en Chile junto con su vida independiente y republicana. La libertad mercantil fue reconocida en febrero de 1811 y en marzo de 1813 el Senado aprobó la Apertura y Fomento del Comercio y la Navegación. El 26 de junio de 1818, el Director Supremo Don Bernardo O´Higgins otorga la Patente de Navegación al Armador Francisco Ramírez para su buque “Gertrudis de la Fortuna” que se convierte en la primera nave mercante en enarbolar el pabellón chileno.
Este modelo de transporte es de una vital importancia en el desarrollo de nuestro país, por las características intrínsecas en relación a la geografía y ubicación en el globo terráqueo que tiene nuestra nación con respecto a los principales centros de abastecimiento y consumo.
Chile, por configuración geográfica, constituye un gigantesco archipiélago conformado por cuatro grandes islas: la zona continental desde la Línea de la Concordia hasta el canal Chacao, la región de los canales, desde el Chacao a la isla Diego Ramírez, la Antártica Chilena y el territorio insular oceánico.
La primera de estas islas, donde vive la masa de la población, es la única que cuenta con una prolongada y frágil vía terrestre que la une a lo largo de su gran extensión, mientras que el mar las vincula a todas sin excepción. Por lo tanto, es el gran camino de que disponen para enlazarse mutuamente y satisfacer sus necesidades de transporte masivo en forma económica y segura.
Por consiguiente, el cabotaje se considera imprescindible para satisfacer las necesidades de vida del país entero. La fisonomía del cabotaje muestra dos rutas bien definidas de dirección general Norte – Sur y viceversa teniendo su origen en las regiones extremas y convergiendo hacia los terminales marítimos de la zona central y, desde ésta, se genera un tráfico de retorno hacia el Norte y Sur del país.
A lo anterior debe agregarse un activo Cabotaje Regional interno en la Décima, Décima Primera y Décima Segunda Regiones.

Orígenes del Cabotaje Regional

Desde sus comienzos, en Puerto Montt, la actividad marítima le otorgó su fisonomía propia, pues era el único medio de comunicación con el resto del país.
A la participación de los bergantines “Janequeo” y “Meteoro”, de la Marina de Chile, en la fundación misma de la ciudad, hay que sumar el arribo del buque británico “Nueva Granada”, en diciembre de 1853, siendo el primer barco a vapor en recalar en nuestro puerto.
En el primer decenio proliferaron las embarcaciones intermedias – balandras y lanchas – que hacían el tráfico de mercaderías y pasajeros hacia y desde Calbuco y Ancud y veleros que lo hacían a Valparaíso y el extranjero.
El vapor “Bío Bío”, con sus ruedas al costado, condujo la primera mercadería desde Valparaíso y el bergantín “Eclipse” fue el primero que llevó maderas a ese puerto. Después lo harían la “Paulina Catalina” de la firma Lüdemann - Jüchner y las barcas “Chacao”, “Rimaquito”, “Melcón”, “Calbuco” y “Tinto” de Federico Oelckers.
Esporádicamente llegaron barcos de mayor tonelaje como el “Polinesia”, “Alfred”, “Wandrahm”,
“August”,“Susanne”,“San Francisco” y “Dendera”, este último ya en 1875.
La principal actividad de estas naves fue el transporte de colonos desde Alemania a nuestra zona.
Por la misma época se implementaron pequeños astilleros, actividad que progresó hasta poder construir una goleta de 17 toneladas destinada a la navegación hacia las provincias vecinas, bautizada como “Teresa de Llanquihue”.
Paralelamente, la necesidad de comunicación periódica con el resto del país, impulsó al gobierno a la contratación de barcos que hicieren viajes mensuales desde Valparaíso, lo que se concretó en enero de 1858 fecha en que comenzaron a llegar el vapor “Cloda”, la barca “Elisa” y la fragata “Liguria”, siendo los más asiduos, los vapores “Chiloé” y “Amazonas” de la Pacific Steam Navigation Company y de la Compañía Sud Americana de Vapores que comunicaban periódicamente Melipulli con Valparaíso y de allí con el resto del mundo.
Hacia fines de siglo la actividad marítima alcanzó niveles insospechados, liderada por la firma Oelckers Hermanos, que siguiendo la tradición de don Federico llegaba con sus veleros a todos los mares del mundo con una flota impresionante formada por el “Tenglo”, “Maillen”, “Llanquihue”, “Reloncaví”, “Calbuco II” y “Quemchi”. Posteriormente a partir de 1901, los Oelckers armarían el “Emblen”, “Temuco”, “Llanquihue II” y “Carelmapu” y adquirían los remolcadores “El León” y “La Foca”. Estas barcas hacían la navegación de cabotaje en la carrera de la madera, llevando desde puertos y caletas de Chiloé y Guaitecas, ciprés y otras maderas resistentes, a los puertos del Norte, donde se utilizaban como durmientes o en faenas de la gran minería.
Solo los buques más grandes fueron destinados al tráfico transoceánico, desde donde retornaban con carga de madera de pino o hacia Australia para la importación de carbón de piedra. Esta empresa subsistió hasta 1942.

El Cabotaje dentro de la Región

El Cabotaje Regional, fue iniciado por Don Jorge Ditzel con un pequeño barco de madera “el Mirita” transportando carga y pasajeros entre Puerto Montt, Castro, Quellón, Melinka y puertos intermedios. A poco andar adquiere, a la firma Grace, el “Caupolicán” y “Corcovado”, el “Calbucano” a los Oelckers y después compra el “Yates”, “Chacao”, “Armando”, “Atlas”, y “Lobo”, flota con la que cubre Chiloé insular y continental. Adquiere la agencia de naves Carlos Braemer de Puerto Montt y un muelle y bodegas convirtiéndose en Agente de la Compañía Sud Americana de Vapores, Menéndez Behety, Carlos Haverbeck y Cía. y de las alemanas “Cosmos”, “Hapag” y “Roland”, cuyas naves recalaban en Puerto Montt.
En 1933 la “Empresa Naviera Jorge 2º Ditzel” se fusiona con otras formando la “Compañía Naviera Comercial de Chiloé” y adquiere los vapores “Colo – Colo”, Mercedes” y “Santa Elena”, extendiendo sus servicios hasta Puerto Aysén; es pionera en viajes de turismo a la laguna San Rafael e istmo de Ofqui. En 1938 la empresa fue traspasada a la Sección Marítima de los Ferrocarriles del Estado, más conocida como Ferronave.
La empresa Ferronave, nació prácticamente al desecharse, por parte de la Dirección General de Obras Públicas, el proyecto del trazado del ferrocarril que pretendía unir Osorno – Cochamó – Aysén – lago Buenos Aires ( hoy General Carrera), el cual debía hacerse por terrenos muy abruptos, totalmente inexplorados, necesitando muchos túneles y que aumentaría al doble la distancia entre ambas puntas de rieles debido a la gran cantidad de curvas del trazado.
A raíz de la imposibilidad de concretar el proyecto, la Dirección General de Obras Públicas decidió crear el Departamento Marítimo de FF.CC. del Estado para dar continuidad por mar, a su servicio de trenes, hasta Puerto Aysén. Ferronave, inició sus actividades en Puerto Montt el 31 de diciembre de 1938 con el viaje inaugural del vapor “Tenglo”, de 442 toneladas, hacia Aysén.
Esta empresa, con las naves “Tenglo”, “Taitao” y “Chacao” cubrió con viajes semanales y quincenales las rutas hacia Aysén vía continente y vía archipiélagos hacia Castro, Ancud y Ralún.
Hasta ese entonces el Cabotaje había sido atendido por los barcos “Colo – Colo”, “Atlas”, “Mercedes” y “Santa Elena” de la Empresa Naviera y Comercial de Chiloé.
Poco tiempo después Ferronave implementó dos líneas, una “grande” desde Valparaíso a Puerto Montt y Punta Arenas con los barcos “Viña del Mar”, “Alondra”, “Villarrica”, “Puyehue”, “Navarino” y “Osorno”, además de la línea regional ya mencionada, a la que se agregaron los vapores “Trinidad”, “Dalcahue” y “Lemuy”, los cuales continuaron transportando pasajeros y mercaderías hacia el Sur, trayendo de regreso gran cantidad de animales vacunos y lanares desde Aysén y la región de Palena.
Siguiendo el ejemplo de la naviera Jorge Ditzel, la empresa Ferronave con el “Trinidad”, explotó también el servicio turístico a la laguna San Rafael.

Hoy, la Marina Mercante Regional se encuentra representada por una flota con un número de naves que es histórico y que día a día enfrenta los nuevos desafíos que generan las diferentes actividades productivas de la Región.
El crecimiento y desarrollo de nuestra flota se debe al trabajo sacrificado y silencioso de las distintas empresas navieras regionales guiadas por la tenacidad y perseverancia de sus armadores.

Vapores más conocidos

Vapor Atlas 1940 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

Vapor Colo Colo 1945 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

Vapor Puyehue 1950 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

Vapor Tenglo 1954 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

Motonave Osorno 1958 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

Vapor Taitao 1960 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

Vapor Trinidad 1962 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

30 mayo 2008

Nos deja Edmundo Jonshon Fiedler

El día 28 falleció uno de los más destacados periodistas y comunicadores del mundo deportivo de los últimos tiempos en Puerto Montt, “Edmundo Jonshon Fiedler”.

Toda una vida dedicada a escribir y a narrar el deporte local. Inició su carrera en los medios de comunicación en 1945, y realizó su último programa radial el Domingo recién pasado en Radio reloncaví.

Fundador del Círculo de Cronistas Deportivos en 1949, comenzó sus relatos deportivos en 1955. Trabajó en las radios locales Vicente Pérez Rosales y Radio Reloncaví, su última casa, pero trabajó también en otras radios fuera de la ciudad, en Valdivia, Osorno, Temuco y Ancud. Fue uno de los fundadores de Deportes Puerto Montt. Durante años además fue el Jefe de Deportes del diario El Llanquihue.
Considerado por todos como uno de los “grandes de las comunicaciones”, nuestra entidad el día 5 de Junio de 2005, le rindió un Homenaje público otorgándole un Diploma a la “Trayectoria Radial”, un reconocimiento por sus 800 audiciones del programa “Lo que el Tiempo se Llevó”, en Radio Reloncaví de Puerto Montt.

Se va un gran hombre que le entregó su vida al deporte de Puerto Montt.

Edmundo Jonshon Fiedler

(Fotografía: Cortesía Wladimir Soto - http://www.wladimircarcamo.blogspot.com/ )

25 mayo 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 24 de Mayo de 2008

Presentamos a continuación el "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", que el CEPH editó esta semana con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 24 de Mayo del 2008 en el diario El Llanquihue.

Publicamos solo una fotografía relacionada con el Mes del Mar, ya que las otras dos imágenes corresponden a las ciudades de Chaitén y Futaleufú, que durantre todo este mes han estado sufriendo las consecuencias de la erupción del volcán Chaitén. Ambas fotografías fueron tomadas el año 1962 por Kurt Grassau, un excelente fotógrafo local, que con su cámara ha capturado en imágenes una buena parte de nuestra historia, desde comienzos de la década del 50 hasta los años 90.

Si desea ver esta misma página en el sitio web del diario El Llanquihue, click aquí

24 mayo 2008

Merecida premiación a Sergio Millar Soto


Tenemos el grato placer de informar, que nuestro muy distinguido miembro cofundador y uno de los Directores del CEPH, don Sergio Millar Soto, ha recibido una importante distinción en el día de ayer, en el marco del Día del Patrimonio Cultural celebrado este año el día 25 de Mayo.

El evento se realizó en la sede Puerto Montt de la Universidad San Sebastián, y contó con la presencia del Gobernador de la Provincia de Llanquihue, don Oscar Valenzuela, quien hizo entrega de los premios en las cuatro categorías definidas.
En la Categoría Patrimonio Vivo, Cultura Tradicional y Folklore, el reconocimiento fue para el escritor Nelson Navarro; en Investigación en Historia y Patrimonio Cultural, el premio fue para nuestro Director don Sergio Millar; en Conservación, Restauración, y protección del Patrimonio Cultural, el premio fue para el Centro Cultural Bosque Nativo de Puerto Varas; y en Difusión y Comunicaciones en Patrimonio Cultural, la distinción fue para el Grupo Chompalhue.

Se realizó igualmente un Seminario Taller con el tema “Tráfico Ilícito de Bienes Patrimoniales” en dependencias de la misma Universidad.

El encuentro fue organizado por el Consejo de Monumentos Nacionales, en conjunto con el Museo Juan Pablo II de Puerto Montt y la Gobernación Provincial de Llanquihue. El objetivo de la actividad, según la directora del Museo, Pamela Urtubia, fue “capacitar a los organismos involucrados en el quehacer cultural en el control del tráfico ilícito de los bienes patrimoniales”. En ella participaron funcionarios de la Dirección Regional de Aduanas; del Servicio Ganadero y Agropecuario (SAG); Carabineros de Chile; Investigaciones; instituciones que forman parte del Consejo Asesor de Monumentos Nacionales; Fiscalía y estudiantes de Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales de la USS.

El programa contempló la exposición “Legislación, Convenios y Normativa que rigen la protección de los Bienes Culturales de Chile”, a cargo del abogado del Consejo de Monumentos Nacionales, Claudio Herrera, y “Aproximación al pasado arqueológico de nuestra región”, del antropólogo Ricardo Álvarez.

La jornada incluyó también una exposición del arqueólogo del Consejo de Monumentos Nacionales, Daniel Pascual, sobre el “Peritaje de piezas arqueológicas”.

Hay que recordar que Sergio Millar es un reconocido historiador local, con una vasta trayectoria en el área de la investigación histórica. Nació en Puerto Montt, pero gran parte de su infancia y adolescencia la vivió en Coyhaique, ciudad en la cual se interesó por los estudios en historia, publicando el libro “La Conquista de Aysén”. Radicado nuevamente en Puerto Montt, y con estudios en Administración Publica, ha sido redactor del diario “El Llanquihue” por muchos años, con una variada gama de artículos y reportajes publicados sobre nuestra historia local.

Profundizó sus estudios en la historia aérea del sur de Chile, editando los libros “Caballeros del Aire Austral” y “De Alaska al Cabo de Hornos”. El aporte de estos textos al conocimiento de la evolución y el desarrollo aéreo local, fue reconocido por la FACH el día 12 de Diciembre de 2002, premiándolo con la "Cruz al Mérito Aeronáutico de Chile", máxima distinción que otorga esta institución. Otras de sus obras han sido "El Espíritu Chamizano", "Crónicas de Melipulli", "Historia del Deporte en Puerto Montt" (en colaboración con Armando Díaz), "Una Década de Temporales Teatrales", "Memorias y Cartas de Colonización de Aysén".

En el mes de Marzo recién pasado tuvo una brillante participación como expositor en el Encuentro de Historiadores realizado en la ciudad de Calbuco para conmemorar los 450 años de la llegada del poeta don ALONSO DE ERCILLA Y ZÚÑIGA al Archipiélago de Calbuco, exponiendo el tema "Descubrimiento del Archipiélago de Calbuco e Isla Grande de Chiloé por el Gobernador de Chile don García Hurtado de Mendoza y el Corregidor de Valdivia don Julián Gutiérrez Altamirano: Itinerario".

Es autor además, en Abril de 2002, de la iniciativa de realizar el Primer Salón Aeronáutico de Puerto Montt, con la participación del Museo Aeronáutico y del Espacio, Tercera Brigada Aérea de la FACH y el Club Aéreo de Puerto Montt.

Autor también de la iniciativa y de la campaña para construir el "Monumento a la Aviación Regional y a los Mártires de la Aviación" en Chamiza, que se concretó el 31 de Julio de 1994 gracias a las gestiones del Centro de Ex Cadetes y Oficiales de la Fach "Aguilas Blancas", el Centro de Ex Alumnos de Especialidades "Cóndores de Acero" y el Club de Suboficiales en Retiro "Grupo Chamiza".

Y autor de la iniciativa y de la campaña para restituir el nombre original de la Plaza de Armas de Puerto Montt "Capitán de Fragata Buenaventura Martínez", que se concretó por Decreto Municipal en Febrero de 2003.

Informaciones de último momento, nos dicen que estas últimas tres referencias fueron consideradas para el otorgamiento de un "segundo reconocimiento", el "Premio Regional 2008" en la categoría Investigación en Historia y Patrimonio Cultural, distinción que le será entregada en una ceremonia que se efectuará en la ciudad de Quellón el día de mañana, 25 de Mayo, a las 12:00 horas.

Vayan nuestras más sinceras FELICITACIONES a don Sergio, por estos dos nuevos reconocimientos a su persona, premios que muy bien merecidos se los tiene.


Sergio Millar recibiendo su premio

sergiomillar1@hotmail.com

17 mayo 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 17 de Mayo de 2008

Continuando con nuestras publicaciones relacionadas con el Mes del Mar, presentamos a continuación la página "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", que el CEPH editó con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 17 de Mayo del 2008 del diario El Llanquihue.



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Fotos e Informaciones Complementarias

Buque Escuela Esmeralda

(Fuente: www.armada.cl)

El Buque Escuela "Esmeralda" fue adquirido a España, cuya Armada en 1946, ordenó la construcción de un velero, casco numero 32, a los astilleros Echavarrieta y Larrinaga, para reemplazar al Buque Escuela "Juan Sebastián de Elcano. Ese mismo año se inició su construcción. Se le designó "Juan de Austria".Por diversos motivos, especialmente financieros, su construcción sufrió muchos retrasos.El 18 de agosto de 1947, una explosión en la Base de Defensas Submarinas causó tal destrucción del astillero, que la construcción del velero quedó paralizada y el astillero al borde de la quiebra. Entonces, el Gobierno de España se hizo cargo de las deudas y creó la Sociedad de Astilleros de Cádiz S.A.A pesar de lo anterior, no se continuó con la construcción de este velero, cuyo casco se encontraba en gradas de construcción sin arbolar y había resultado con graves daños por la explosión.

Durante varios años, España había importado miles de toneladas de salitre desde Chile para recuperar su agricultura devastada por la Guerra Civil, aprovechando un crédito del Gobierno de Chile, pero no había podido pagar los intereses y las cuotas del capital.La última semana de septiembre de 1950, el Consejero de la Embajada de España en Chile, don Eduardo Viada y su Agregado Naval, Capitán de Fragata Leopoldo Boado y Endiza, se entrevistaron con el Subsecretario de Marina, Contralmirante Pedro Espina Ritche, a quien le informaron la imposibilidad de efectuar los pagos del crédito y que España ofrecía pagar con productos manufacturados, entre ellos del área de construcción naval.Al Contralmirante Espina le interesó el inconcluso "Juan de Austria", lo que informó al Comandante en Jefe de la Armada, Vicealmirante Carlos Torres Hevia, quien después de múltiples gestiones y la colaboración del Embajador de España en Chile, don José María Doussinague, consiguió la aprobación de la adquisición por parte del Presidente de la República, don Gabriel González Videla.

La proposición del Presidente fue aprobada por el Congreso Nacional por Ley N° 10.233 del 27 de diciembre de 1951, con un costo de US$ 2.980.000.Después de estudios en el terreno y cambio de algunas especificaciones técnicas, el 23 de octubre de 1952, en Madrid, se firmó el contrato de compra de un Buque Escuela en construcción. Representó a los astilleros el Contralmirante Jesús María de Rotaeche y Rodríguez Llamas y por Chile, el Excmo. Embajador en España, don Luis Subercaseaux Errázuriz.El 12 de mayo de 1953, a las 13.30 horas, coincidiendo con la más alta marea, se efectuó desde las gradas de los Astilleros de Cádiz S.A., el lanzamiento del casco del Buque Escuela.La ceremonia se inició con la bendición del buque por parte del Obispo Tomás Gutiérrez. Se encontraban presentes el Excmo. Embajador de Chile en España, Oscar Salas Letelier, el Encargado de Negocios de Chile, don Fernando Orrego Vicuña y su distinguida esposa, señora Raquel Vicuña de Orrego, representantes de los Ministerios de Relaciones Exteriores, Comercio, los Almirantes Rotaeche y Estrada, el Presidente de la Sociedad Astilleros de Cádiz S.A. y numerosas autoridades locales, invitados especiales y público en general, concurrencia que llegó a las 5.000 personas.Después de los discursos de rigor, la madrina, señora Raquel Vicuña de Orrego, siguiendo la costumbre marinera, tomó una botella de jerez, que era sostenida por cintas con los colores de las banderas de Chile y España, y la rompió en la roda del buque, con lo cual la nave se empezó a deslizar por la grada a los acordes de los Himnos Patrios de ambos países, mientras la multitud lanzaba vivas y agitaban pañuelos al aire, para expresar su regocijo.El Buque Escuela tomó el nombre de "Esmeralda" en conmemoración al nombre de la fragata capturada en El Callao por el Almirante Lord Thomas Alexander Cochrane, en una audaz incursión en la noche del 05 al 06 de noviembre de 1820.El 15 de junio de 1954, la Sociedad Astilleros de Cádiz S.A. hizo entrega del Buque Escuela "Esmeralda" al Gobierno de Chile, representado por el Excmo. Embajador en España, don Oscar Salas Letelier.

El 16 de junio de 1954, el velero zarpó desde Cádiz al mando del Capitán de Navío Horacio Cornejo Tagle, con rumbo a Las Palmas de la Gran Canaria. Desde allí se dirigió a New Orleans, donde se instaló una planta destiladora.Terminada la instalación, zarpó dirigiéndose al Canal de Panamá y posteriormente a Tongoy en Chile, donde fue recibido por la Escuadra. En este puerto se alistó para su recalada a Valparaíso.Recaló a este puerto el 01 de septiembre de 1954, en medio de un gran recibimiento por parte de los buques surtos en la bahía y por la ciudadanía porteña.Desde esa fecha, han sido numerosos los Cursos de Guardiamarinas, Marineros, Cadetes y Grumetes que han navegado en sus cubiertas en diversos cruceros de instrucción. Durante sus años de navegación ha recalado en más de 300 puertos de todo el mundo, correspondiéndole una destacada participación en su calidad de Buque Escuela y Embajada flotante, recibiendo en su cubierta fraternal, la visita de Jefes de Estado, Diplomáticos, Jefes Militares, medios de comunicación y público en general. Ha participado en las Operaciones Vela de New York en 1964, 1976 y 1989; en la Osaka World Sail en 1983 y en las Regatas Internacionales de Veleros realizadas en 1964, 1976,1982, 1990, ganando el trofeo "Cutty Sark" en éstas dos últimas.Durante sus cruceros batió el record mundial de velocidad media para este tipo de buque: 16 nudos durante una singladura.Tiene una superficie vélica de 2.870 mts. cuadrados y 29 velas clasificadas en 6 foques, 4 cuadras, 5 estayes, 3 cangrejas, 3 escandalosas y 8 rastreras.La altura de los palos es de 48,5 mts.Ha sido refaccionado en varias oportunidades, incluyendo tres cambios de motor.

"50 años llevando a Chile al mundo"

El año 2004, durante su 49° Crucero de Instrucción, el B.E. “Esmeralda” cumplió 50 años de vida, desde que la Sociedad Astilleros de Cádiz S.A. lo entregó al Gobierno de Chile, habiendo permitido a nuestro Pabellón Nacional lucir y flamear en más de 57 países y navegar por la mayoría de los mares del mundo. Este hito fue celebrado en el puerto de Tokio, en el marco de su visita oficial a Japón. El itinerario de este viaje, que se cumplió exitosamente, fue orientado de manera prioritaria a los países integrantes del Foro de Cooperación Económica del Asia-Pacífico (APEC) -cuyos líderes se reunieron el 20 y 21 de noviembre pasados en Santiago- donde el buque cumplió con su labor de apoyo a la política exterior del Estado.

Buque Escuela Esmeralda

La Esmeralda en Puerto Montt el 6 de Octubre de 1960. (Fotografía tomada por Kurt Grassau. Archivo Alejandro Torres)

11 mayo 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 10 de Mayo de 2008

Como de costumbre, publicamos a continuación nuestro "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", página que el CEPH a editado con fotos de su Archivo para la edición del día Sábado 10 de Mayo del 2008 del diario El Llanquihue.

Por ser Mayo, el Mes del Mar, publicaremos durante todo este mes, tanto en la página del diario como en este Blog, fotografías y artículos relacionados con esta temática.


Fotos e Informaciones Complementarias

Actividades Marítimas en Melipulli

Por Sergio Millar Soto

Desde su fundación, la actividad marítima dio fisonomía propia a Melipulli. Era el único medio de comunicación estable con el resto del país. Sólo basta recordar al respecto la participación que en la fundación tuvieron el bergantín goleta "Janequeo" y el bergantín "Meteoro" de la Marina de Chile (ambos al mando del capitán Buenaventura Martínez); el arribo (10 de Diciembre de 1853) del vapor británico " Nueva Granada " al mando del capitán Wells, siendo éste el primer barco a vapor que recalara en nuestro puerto. En el primer decenio proliferaron las embarcaciones intermedias - balandras y lanchas - que hacían el tráfico de mercaderías y pasajeros hacia y desde Calbuco y Ancud ( Manuel Villena, Vicente Gómez, Juan Henríquez, Francisco Gallardo, Rufino Guerrero, Juan de Dios Navarro, Manuel Mansilla Velásquez, Carlos Descouvieres, Guillermo Lebretón, Juan Sánchez ); y veleros que lo hacían a Valparaíso y al extranjero: "El vapor Bío Bío " con sus ruedas al costado y su gran balancín en el centro, condujo la primera mercadería a Valparaíso y el bergantín " Eclipse ", al mando del capitán Davis , fue el primero que llevó maderas a Valparaíso para la barraca de don Juan Salamanca" , recordaría más tarde el periodista calbucano Belisario Goycolea .
Después lo haría la firma Lüdemann - Jüchner, con la " Paulina Catalina " , y Federico Oelckers Detlevsen con las barcas " Melcón ", " Calbuco" y " Tinto ". Esporádicamente llegan barcos con mayor tonelaje como el "Polinesia", el "Alfred" ( 12 de Febrero de 1856, trayendo 444 inmigrantes); el " Cesar und Helene " ( 28 de Septiembre de 1856 ), con 364 colonos; el " Wandrahm "( 12 de Febrero de 1857, con 385 colonos ); "August" ( 6 de Marzo de 1864 ); "Susanne" ( 22 de Junio de 1866 ); “Wandrahm" ( 29 de Febrero de 1872 ); "San Francisco" ( 3 de Febrero de 1873 ); "Ceres" ( 25 de Enero de 1874 ); "Etiene" ( 1º de Febrero de 1875 ) ; "Luxor" ( 1875 ); y "Denderah" ( 1875 ).
Para el servicio de la navegación, se instalaron varios negocios de expendio de alquitrán, lona, jarcias, clavos, pintura, aguarrás (Juan Sánchez), José Díaz Belunzarán, Manuel Pérez).
Pequeños astilleros se implementan para la construcción de chalupas (Alberto White), y esta actividad progresa, hasta que en 1858 se logra construir una goleta de 17 toneladas destinada a la navegación hacia las provincias vecinas. Su nombre: " Teresa de Llanquihue”. Después, la necesidad de comunicación periódica con el resto del país impulsó al gobierno a la contratación de vapores que hicieron mensualmente viajes desde Valparaíso, lo que se concretó en Enero de 1858.
“Vimos llegar cada vez al mes el vapor " Cloda " y arribar la barca " Elisa " y otros buques de enorme porte, como la fragata " Liguria " (Belisario Goycolea).
La Capitanía de Puerto (establecida en 1854) servida por Javier Gutiérrez, se transformó por Decreto del 9 de Agosto de 1858 en Subdelegación Marítima de Llanquihue a cargo de Manuel Mansilla, y abarcaba el mar, costas e islas comprendidas en el Territorio de la Colonia . Por ley del 1º de Octubre de 1860 se erigió una Gobernación Marítima, con dotación de un Gobernador (Daniel A. De la Cruz), un patrón de bote y cuatro marinos segundos. Como único punto de desembarco se fijó el lugar designado para la construcción del Resguardo de Aduana. (Gobernador Marítimo en 1864 era el Teniente 1º de Marina, Manuel Hurtado, y en 1874, Aureliano Sánchez). En 1888 se inauguraba el Muelle de Pasajeros, frente a la Plaza, que se convirtió en el lugar obligado para el atraque de botes y lanchas que navegaban entre los barcos surtos en la bahía y tierra firme. Desde fines de 1858 los vapores de la carrera comenzaron a llegar con cierta regularidad y frecuencia; en 1859 llegaron nueve, en 1860 recalaron 12. Hacia fines de 1861 se había registrado el ingreso al puerto de 78 buques, desde la fundación de la villa, con 28.802 toneladas de carga; y el ingreso de 900 embarcaciones menores trayendo madera desde Chamiza, Lenca, Reloncaví y 2.000 desde Ancud, islas del Archipiélago de Guaitecas y otros lugares de Chiloé. También se tuvo la visita de la Corbeta " Esmeralda " de la Marina de Chile, y poco antes (1860) del " Iserbroock “, que trajo 196 colonos provenientes de Alemania. Los barcos de la Pacific Steam Navigation Company y de la Compañía Sudamericana de Vapores, " Chiloé " y " Amazonas “, lo hacían mensualmente hacia y desde Valparaíso y comunicaban Melipulli con el resto del mundo , mientras la villa comenzaba a figurar en las actividades nacionales , especialmente por el auge del comercio maderero , que tiene gran aceptación en el mercado nacional e internacional . Llegamos así a 1900 con una pequeña ciudad formada por 60 manzanas edificadas y 3.800 habitantes, en que las principales actividades que giraban en torno al puerto y el movimiento marítimo, alcanzaban niveles insospechados, liderado por la firma Oelckers Hermanos que, siguiendo la tradición iniciada por don Federico , llegaba con sus veleros a todos los mares del mundo, con una flota impresionante formada por el " Tenglo " ( 1883 ), " "Maillen " ( 1883 ), " Llanquihue " ( 1898 ), " Reloncaví " ( 1892 ), " Calbuco II " ( 1894 ), " Quemchi " (1887 ). Se armarían después el " Emblen " (1901), " Temuco " (1904), " Llanquihue II " y " Nelson " (1906) y " Carelmapu (1907). Todas esas barcas, excepto la " Llanquihue “, la " Nelson " y la " Carelmapu ", eran de casco de madera y pequeño tonelaje. Hacían la navegación de cabotaje en la carrera de la madera, llevando desde los puertos y caletas de Chiloé y las Guaitecas el Ciprés y otras maderas resistentes, a los puertos del norte, donde se utilizaban como durmientes o en faenas de la gran minería. Sólo los buques más grandes, como los tres nombrados, eran destinados al tráfico transoceánico, desde donde retornaban con carga de madera de pino, o a Australia para la importación de carbón de piedra " (Leddihn Oelckers).


Velero Nelson, de la naviera Oelckers, en el canal de Tenglo. Fotografía de 1930 (Archivo Fotográfico Alejandro Torres)

Angelmó en 1915. Se pueden apreciar balandras, lanchas chilotas, faluchos y botes. (Fotografía: Archivo Alejandro Torres)

06 mayo 2008

Noticias sobre erupción volcán Chaitén

Informamos a todos nuestros lectores, que se encuentra disponible en el Blog de nuestro miembro Wladimir Soto (Antropólogo) ( http://www.wladimircarcamo.blogspot.com/ ), mucha información acerca de la erupción que actualmente está ocurriendo en el volcán Chaitén. Asimismo, se pueden encontrar varios videos con notas hechas in situ en los lugares donde se encuentran los albergados provenientes de la ciudad de Chaitén. Muy recomendable para estar bien informado. Buen trabajo Wladimir!!!

Ciudad de Chaitén

Cráter del volcán Chaitén en erupción

03 mayo 2008

"Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra" - Diario El Llanquihue - 03 de Mayo de 2008

El 1º de Mayo se celebra el Día Internacional del Trabajo. Debido a esta importante celebración a nivel mundial, el "Álbum del Recuerdo - Imágenes de Nuestra Tierra", que el CEPH edita con fotos de su Archivo para la edición de los días Sábados del diario El Llanquihue, muestra en esta oportunidad algunas fotos relacionadas con los trabajadores de nuestra ciudad.


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Fotos e Informaciones Complementarias

Sociedad Unión de Artesanos

Por César A. Sánchez Vera

La primera organización de trabajadores sobre la cual se tiene registro en Puerto Montt es el "Club de Artesanos". El impulsor de la idea fue don Adolfo Roa, quien junto a maestros y aprendices de carpintería dieron forma a la institución a fines de 1893. Dos años más tarde, sobre la base de esta organización, el 07 de diciembre de 1895 se fundó la SOCIEDAD UNION DE ARTESANOS con 22 socios y un capital de $ 417. Se eligió una directiva provisoria la cual se abocó a la redacción de los estatutos, quedando integrada de la siguiente forma:Presidente : José Guillermo AguilarVice-presidente : Eleodoro GallardoSecretario : Francisco GuerreroTesorero : Roberto GonzálezDirectores : Ventura Loayza, Lino Gutiérrez, José Pérez, Manuel Pascuales, Bernardo Mayorga, Román Gómez y Amador Trujillo.

La fotografía fue captada a fines de 1896, en una quinta del sector Cardonal durante la celebración del primer aniversario de la creación de esta organización de trabajadores puertomontinos.

EL FRIGORIFICO DE PUERTO MONTT

Por César A. Sánchez Vera

En el transcurso de la Primera Guerra Mundial (1914-17) la economía de la zona sur fue favorecida con una alta demanda de productos agrícolas por parte de las naciones europeas. Los países beligerantes reclutaron grandes ejércitos quedando los campos sin trabajadores, motivo por el cual se vieron obligados a comprar alimentos en otro continente, en estos años, Latinoamérica se encargó de proveer el viejo mundo.

Las empresas que obtenían mayores utilidades eran los frigoríficos instalados en Magallanes, sus productos se disputaban en los mercados internacionales cancelándose por adelantado en libras esterlinas, la moneda fuerte de aquella época.

En agosto de 1919 se constituyó legalmente una sociedad anónima con 20.000 libras de capital destinada a explotar un gran frigorífico en Puerto Montt. Las tres cuartas partes de las acciones fueron colocadas en Valparaíso y Punta Arenas, en tanto el 25% restante se reservó para los agricultores y ganaderos de las provincias de Llanquihue y Osorno. El impulsor de la idea y principal accionista de la Sociedad Industrial fue Juan Blanchard, socio de la Firma Naviera “Barun & Blanchard” que poseía numerosos vapores con los cuales se cubría el servicio de cabotaje en todo el territorio nacional; además, contaba con una línea a Estados Unidos.

La Sociedad adquirió trescientas hectáreas de terreno en el camino a Pelluco, exactamente donde hoy se encuentra la subida a la población Pichi Pelluco. Se instalaron dependencias para el faenamiento de animales, envasado de carne congelada y salada, fabricación de conservas, cecinas y procesamiento de grasas y abonos. El frigorífico tenía una capacidad que le permitía sacrificar 50.000 vacunos, 100.000 ovinos y 10.000 cerdos al año.

El 15 de noviembre de 1919 llegó hasta nuestra ciudad el vapor “Río de Gallegos” trayendo maquinaría de la Sociedad Industrial “Frigorífico de Puerto Montt”, al tiempo que se iniciaba la construcción de grandes galpones para las distintas secciones, y un muelle. En mayo de 1920 inició sus actividades con una dotación permanente de 250 operarios, en periodos de intensa actividad la planta se ampliaba a los 400 trabajadores.

Entre los años 1920 y 21, el frigorífico arrojó grandes utilidades a los accionistas. Por esta fecha las empresas productoras de carne del territorio de Magallanes quebraron, debido a un voluminoso stock acumulado en los mercados europeos y por consiguiente, al disminuir la demanda el precio descendió vertiginosamente.

El frigorífico de Puerto Montt se sostuvo, pues embarcaba carne congelada a los Estados Unidos, pero al comenzar 1922 empezó a sentir los efectos de la crisis. En noviembre de ese año se disminuyó la producción a la mitad y a mediados de 1923 se encontraba paralizado. Los accionistas efectuaron una fuerte inversión incorporando nuevas tecnologías y modernas maquinarias que les permitió reducir la planta de operarios a la mitad. A pesar de tales economías las pérdidas continuaron, pues el mercado internacional no se recuperaba.
En junio de 1924 el frigorífico cerró definitivamente sus puertas procediéndose a disolver la Sociedad.

El Frigorífico después de un par de años fue adquirido nuevamente por distintas firmas: inglesas, escocesas, reabierto con capitales argentinos y chilenos. Posteriormente, una vez modificado, fue arrendado por Ferrocarriles del Estado para corral de animales. Las instalaciones fueron demolidas a mediados de la década del 50.

Fotografía del Frigorífico de Puerto Montt, camino a Pelluco, captada por Enrique Mora en 1925 (Fotografía Archivo Alejandro Torres)

FAMILIA SCHOETTGE

En 1892 el Gobierno de Jorge Montt Álvarez dispuso la colonización de Chiloé con extranjeros. Entre los primeros colonos llegados a Ancud, figura don Antonio Schoettge Polenz, proveniente de la zona de Tempelhof-Schöneberg, Berlín, Alemania, quien se instala con una Fábrica de Muebles y Taller de Carpintería. En 1912 llega a Ancud su hermano, Germán Schoettge Polenz, quien en 1920 se traslada a Puerto Montt, instalándose con su propia Fábrica de Muebles en calle Chillán de población Modelo. La fotografía, de 1944, muestra la celebración de los 50 años de mueblista de don Germán Schoettge, rodeado de sus maestros, familiares y amigos. Sentados en la mesa al fondo, se aprecia de izq. a der. a Guillermo Pauly (contador de la empresa), Padre Olavaria, señora Elena Schratzenstaller Koch, esposa de Germán Schoettge que se encuentra a su lado, y su hija Yolita. Se aprecian además a Guillermo Schoettge Thomala, su señora Maruja Asenjo y sus dos hijos, Germán radicado en Santiago, y Egón, quien en la actualidad aún continua con la tradición familiar trabajando en Muebles en la Población Modelo en calle Delicias Nº 433.

Fotografía de la familia Schoettge en 1944, celebrando los 50 años de mueblista de don Germán Schoettge. (Enviada por su nieto don Egón Schoettge Asenjo).